Edición Dirección Gestión del Conocimiento Revisor estilo Stella Correa Diagramación John Fredy García A. Universidad EAN, Carrera 11 No. 78-47 Bogotá D.C., Colombia, 2015 ISBN: 978-958-756-429-7 © Prohibida la reproducción parcial o total de esta obra sin autorización de la Universidad EAN Catalogación en la fuente: Biblioteca Universidad EAN Diseño y finalización María Eugenia Mila E. Colombia, Corea del Sur y Malasia: sus políticas industriales 1970-2012 [Recurso electrónico] /Carmenza Orjuela Camargo... [et al.]. Bogotá: Universidad EAN, 2016 158 p. 978-958-756-429-7 1. Modelos económicos 2. Política Industrial 3.Desarrollo Eco- nómico y Social II. Orjuela Camargo, Carmenza 338.9 CDD23 Contenido Introducción........................................................................ 5 PARTE I. DATOS Y HECHOS................................................ 15 Capítulo 1. El análisis de las brechas.............................. 17 1.1 Aspectos generales de los modelos económicos 17 1.2 La demanda agregada y los procesos de desarrollo. 36 1.3 Las brechas en el desarrollo social.......................... 47 PARTE II. SOBRE LA NATURALEZA Y CAUSAS DE LA BRECHAS.................................................. 59 Capítulo 2. Las políticas sectoriales aplicadas............ 61 2.1 Los procesos de desarrollo de los países analizados. 61 2.2 Las políticas industriales y los procesos de industrialización................................................... 84 2.3 Declaraciones de los planes de desarrollo en Colombia en cuanto a la industrialización............ 121 Epílogo.................................................................................. 143 Referencias bibliográficas................................................ 149 Agradecimientos El equipo de investigación agradece especialmente a la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad EAN por generar un espacio estimulante para el desarrollo del proyecto y aportar los recursos necesarios. A los economistas Paula Bula y Mauricio Soler por sus importantes comentarios y sugerencias a la versión final de este documento, que sin duda aportaron en forma significativa para la calidad del texto. 5 Introducción Corea del Sur1 y Malasia pueden ser considerados los Primus Inter Pares para las economías emergentes. Si bien los estudios de economía comparada aceptan el supuesto según el cual ningún modelo de desarrollo aplicado en una economía exitosa es replicable en otra economía diferente a la estudiada, es claro también que como lo señala el Equipo Editorial del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), […] un país que en medio siglo pasa de ser pobre a rico, de agrario a tecnológico y de rural a urbano tiene algo que decir. Y todos tenemos mucho que escuchar. El caso de Corea del Sur es asombroso por la rapidez de su modernización. Para América Latina y el Caribe es especialmente intrigante, porque hace cincuenta años Corea era una economía menos industrializada que nuestra región y hoy la aventaja en todos los aspectos del desarrollo humano y económico. (Banco Interamericano de desarrollo BID - Consejo Editorial, 2014). Una similar situación, en cuanto al desarrollo, puede encontrarse en Malasia, país que se eligió al lado de Corea del Sur para este estudio, pues es la economía que al igual que Colombia se encuentra situada en la zona intertropical del mundo –entre el Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio, equidistantes del Ecuador–, es decir, que comparte similares «ventajas comparativas» y que siendo de inferior desarrollo hace 40 años, en la actualidad al igual que Corea, presenta indicadores de desarrollo económico y social superiores a todos los demás países ubicados en el trópico. Sobre esta economía Stiglitz (2007) señaló que: ___________ 1 En adelante en este documento, siempre que se haga referencia a Corea será a Corea del Sur, a no ser que se indique lo contrario. 6 Colombia, Corea del Sur y Malasia […] después de más de 400 años de colonialismo, Malasia se independizó, en 1963, mediante una lucha pacífica, no violenta. Si bien Malasia no recibió la atención que obtuvo Mahatma Gandhi en India, lo que ha logrado desde entonces es impresionante. [Al igual que Corea del Sur], Malasia tiene mucho que enseñarle al mundo sobre modelos económicos de desarrollo y sobre cómo construir una sociedad multirracial, multiétnica y multicultural, vibrante. Las cifras dicen mucho. En la época de su independencia (1963), Malasia era uno de los países más pobres del mundo. Su PIB (en términos de paridad de poder adquisitivo) era comparable al de Haití, Honduras o Egipto [y sin duda inferior al de Colombia] y un 5% inferior al de Ghana. Hoy en día, los ingresos de Malasia son 7.8 veces los de Ghana, más de 5 veces el de Honduras y más de 2,5 veces de Egipto. En las tablas de crecimiento global de Malasia está en el nivel superior, junto con China, Taiwán, Corea del sur y Tailandia. (Stiglitz, 2007). El carácter de ciudad-estado de Singapur (USD$ 62.400 de PIB por habitante en PPA) y su origen Malasio, lo hacen una economía sui generis y por lo tanto no fue considerada de interés para el estudio. Recuérdese que “en 1963, Malasia se consolidó como la Federación Malaya, de la cual formaron parte Singapur, Sarawak y Borneo del Norte (ahora Sabah)… La participación de Singapur resultó infructuosa y en menos de dos años, el 9 de agosto de 1965, dejó Malasia para convertirse en una nación democrática independiente y soberana” (Our History, 2014). Otros países intertropicales tienen productos internos brutos por habitante (PPA), como Vietnam (USD$ 4.000), Laos (USD$ 3.100), Camboya (USD$ 2.600), Indonesia (USD$ 5.200), Papua Nueva Guinea (USD$ 2.900), Sri Lanka (USD$ 6.500) y Filipinas (USD$ 4.700), no presentan los exitosos indicadores de desarrollo económico y social, de Malasia (USD$ 17.500). (Central Intelligence Agency - CIA, 2014). 7 Sus políticas industriales-1970-2012 En cuanto a la orientación teórica y las hipótesis que guían la elaboración de este libro, en forma similar a Acemoglu y Robinson (2012) que se plantearon la ya famosa pregunta: «¿Por qué fracasan los países?» el presente estudio se planteó una pregunta similar pero desde una perspectiva positiva: ¿Por qué son tan exitosos estos dos países de Asia? y ¿cuáles decisiones de política económica se aplicaron para alcanzar ese éxito? De esta forma, la pregunta central propuesta fue: ¿Cuáles fueron las decisiones de política que explican las diferencias de desarrollo entre Colombia y las dos naciones exitosas seleccionadas para este estudio de economía comparada? Este estudio toma en cuenta los aportes recientes que están haciendo autores como Stiglitz, Krugman, Piketty, Ocampo y, por supuesto, Acemoglu y Robinson entre otros autores estudiosos de la teoría del desarrollo, los cuales se irán referenciando a lo largo del texto cuando sea necesario. En particular, Acemoglu y Robinson (2012) en el caso de la península de Corea, consideran que este es un buen ejemplo para contradecir las hipótesis que buscan explicar las diferencias del desarrollo económico y el por qué unos países son pobres y otros ricos, a partir de variables tales como la ubicación geográfica (hipótesis de las ventajas comparativas), fenómenos culturales (la disciplina Asiática), las razas, el ADN o también «la hipótesis de la ignorancia que afirma que la desigualdad del mundo existe por qué nosotros o nuestros gobernantes, no sabemos cómo hacer que un país pobre se vuelva rico» (Acemoglu & Robinson, 2012, p. 84). Una variante actual de esta hipótesis es aquella que señala que la pobreza de algunos países no es más que el resultado acumulado de 8 Colombia, Corea del Sur y Malasia decisiones equivocadas de las élites, tomadas en su mayor parte por gobernantes bien intencionados pero mal informados. Esa hipótesis de la ignorancia se ha ampliado para afirmar adicionalmente que: […] los países pobres lo son por qué tienen muchas fallas de mercado y por qué los economistas y los diseñadores de políticas no saben cómo eliminarlos y han hecho caso de consejos equivocados en el pasado. Los países ricos, son ricos porque han aplicado mejores políticas y han eliminado con éxito esas fallas del mercado» (Acemoglu & Robinson , 2012, p. 84). De ser cierta esta hipótesis de la ignorancia, la pobreza de numerosos países del África, Asia y América Latina, se explicaría porque sus líderes tienden a tener ideas equivocadas o mal informadas sobre el desarrollo económico, mientras que los europeos están mucho mejor informados y asesorados, o finalmente «son más inteligentes» (Acemoglu & Robinson, 2012, p. 85). Vale la pena señalar que mientras Corea del Sur y Malasia ocupan, respectivamente, las posiciones 46 y 53 en el índice de Transparencia Internacional (Transparencia Internacional , 2013), Colombia está en el puesto 94, compartiéndolo con los países africanos de Benin y Djibouti, y muy lejos de Dinamarca (1) y Nueva Zelandia (1), las economías menos corruptas. Como era de esperarse, Corea del Norte ocupa el puesto 177 como una de las naciones con mayor nivel de corrupción, y por lo tanto, menor desarrollo en el mundo. Siguiendo los planteamientos de Robert Solow (Rodriguez, 2005) sobre la transcendencia del conocimiento en los procesos de desarrollo, se ha concluido que como 9 Sus políticas industriales-1970-2012 complemento a la lucha contra la corrupción y la cooptación, el impulso a la educación y al nivel superior de este último elemento competitivo que es el avance de la ciencia, la investigación y el desarrollo tecnológico, son condiciones necesarias para el desarrollo económico, pues ese es el único camino para desarrollar ventajas competitivas en el sentido de Porter (2001) y generar inclusión y movilidad social, pero también para agregar valor a los productos y a los procesos, posicionar las marcas de origen local y por lo tanto diferenciar los productos en el contexto global. En cuanto a la riqueza en recursos del sector primario y de acuerdo con Stiglitz […] el primer reto al que se enfrenta cualquier país rico en [estos] recursos, [caso de Malasia y Colombia], es garantizar que el público obtenga la mayor parte posible de lo que valen los recursos que yacen bajo su tierra. Esto es mucho más difícil de lo que podría parecer. Incluso en países con democracias estables y sólidas, se da una lucha actual por parte de las compañías petroleras, de gas y mineras por apropiarse de la mayor cantidad de riqueza posible. En este caso sin embargo se hace dentro del imperio de la ley, a menudo a través de la financiación de las campañas electorales (Stiglitz, 2006). Un elemento adicional que es claramente una condición necesaria para el desarrollo, más aún en países como Colombia cuyos aparatos productivos se encuentran alejados de los puertos marítimos de exportación, es el desarrollo de la infraestructura de las comunicaciones, férreas, viales y de aeropuertos. 10 Colombia, Corea del Sur y Malasia En síntesis, en el contexto de la reciente teoría sobre el desarrollo económico, se considera que las diferencias de logros entre países como Corea del Sur, Malasia y Colombia no pueden explicarse, por factores tales como la raza, las costumbres, los imaginarios colectivos, el ADN o la ignorancia en el sentido de que las policy makers no sepan orientar las naciones, sino por el inadecuado funcionamiento de las instituciones, por su cooptación, por la corrupción, fenómeno que conduce a la inadecuada asignación de los recursos escasos y a que no se apliquen las hace tiempo conocidas políticas de desarrollo que se sabe conducen a la modernización, a una mayor competitividad y a la eliminación de la pobreza. Desde luego, la dependencia de los desarrollos tecnológicos y las políticas internacionales impulsadas por los países de mayor avance en este campo, así como las que promueven las agencias de financiación y comercio –Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional (OMC) y su alineamiento en acuerdos internacionales como el Consenso de Washington– son un complemento para la explicación del avance o el atraso de una nación frente a las más exitosas. Como se mostrará más adelante, en buena medida Corea del Sur basó su rápido desarrollo en la autonomía tecnológica y de marca, de sus corporaciones y a la independencia de las agencias supranacionales de financiación y comercio. En la medida en que el mainframe de la teoría económica ha ido aceptando que existen significativas fallas en la asignación de recursos cuando esta se realiza exclusivamente por el mercado, se ha comenzado a aceptar también la necesidad de diseñar políticas sectoriales y en particular políticas industriales con agregación de valor, posicionamiento de marca y diferenciación de los productos. En la actualidad han comenzado a aparecer diferentes opiniones expresadas en estudios y artículos, en ese sentido. 11 Sus políticas industriales-1970-2012 El presente estudio de economía comparada, se realizó con ese enfoque y espera contribuir al diseño de una política industrial de nueva generación, Sobre esta política industrial de Nueva Generación, existe ya una primera elaboración realizada por Ramírez, Marta Lucia, Martínez Astrid y Ocampo José Antonio (2011), Titulada: Hacia una política industrial de nueva generación para Colombia. (Martínez & Ocampo, 2011). En este trabajo se señala que: […] en economía como en muchas otras ciencias y ramas del saber, comúnmente se utiliza la comparación como un ejercicio que procura presentar las similitudes y diferencias entre una variable o conjunto de variables, [en este caso un conjunto de tres países] con el fin de establecer [e identificar las políticas utilizadas] y los avances, retrocesos, o estancamientos en los hechos económicos ocurridos en una fecha determinada. Si bien, como ya se señaló, es claro que los modelos de desarrollo no son replicables, también es claro que el aprendizaje que se puede realizar alrededor de buenas prácticas y políticas adecuadas, aplicadas por países exitosos, es fundamental. Como método de análisis, los ejercicios de economía comparada al identificar las decisiones macroeconómicas, sectoriales y de desarrollo económico y social de diferentes países resulta muy útil, este tipo de reflexiones son ilustrativas y pedagógicas sobre las posibles rutas a seguir. Si bien como ya se señaló los modelos de desarrollo no son transferibles mecánicamente, sí ilustran sobre el diseño de políticas para el desarrollo económico y social. Como proceso de producción de conocimiento, siguiendo la metodología propuesta por Shedroff (Abarca, 2010), el presente estudio utiliza la estadística descriptiva, ordenando, clasificando y graficando datos de fuentes secundarias a la vez que construye tablas y analiza una parte importante de la bibliografía existente, sobre el objeto de estudio definido. 12 Colombia, Corea del Sur y Malasia Así, los siguientes capítulos de este libro buscan identificar los elementos positivos de las políticas aplicadas por Corea del Sur y Malasia en contraste con Colombia, aportando al argumento según el cual el mayor éxito económico y social de estos países en estudio, se explica en buena medida por la fijación del objetivo central de la eliminación de la pobreza y la elevación de la calidad de vida, aplicando para ello planes –direccionamientos estratégicos–, políticas y herramientas sectoriales que impulsen y garanticen los procesos de agregación de valor en conocimiento, posicionamiento de marcas y diferenciación de productos modernizando y especializando la agricultura y promoviendo el desarrollo industrial exportador también en forma selectiva, para la creación de industrias y empleos urbanos, que las simples fuerzas del mercado no puede generar. La selectividad exige lógicamente la realización de análisis, estudios y planes, sobre cuáles son los productos con mayores probabilidades de éxito en el mercado internacional. Los estudios realizados por McKinsey & Company para el Ministerio de Comercio, industria y Turismo de Colombia son una primera aproximación a la selectividad necesaria para el diseño de políticas de promoción y fomento industrial. Cabe señalar que la orientación de este libro, por su enfoque metodológico de economía comparada, hace énfasis en las políticas industriales que condujeron a resultados exitosos en los países analizados, lo cual no quiere decir que en estos procesos las economías no hayan enfrentado serios obstáculos de carácter político y social. Se trata de encontrar los lineamientos de aquellas políticas industriales, que si bien no son directamente replicables son orientadoras de rutas que se pueden seguir. 13 Sus políticas industriales-1970-2012 A continuación, en un primer capítulo, se presentan las estadísticas, datos y hechos que describen y orientan las reflexiones y análisis que se efectuarán en los siguientes capítulos. Posteriormente, en el segundo capítulo, se pre- sentan los procesos de desarrollo económico y social de las tres economías objeto de estudio, en particular las políticas de industrialización que se aplicaron en cada uno, contrastándolas para posteriormente, en un último numeral, presentar las reflexiones y conclusiones que se desprenden del análisis realizado.   Figura 1. Mapamundi Colombia, Malasia y Corea del Sur Fuente. Elaborado por los autores, a partir de Enciclopedia Wikia, (2014). 14 Colombia, Corea del Sur y Malasia 15 Sus políticas industriales-1970-2012 Parte I Datos y hechos La economía política, considerada como una rama de los conocimientos del legislador y del hombre de Estado, se propone como objetivo enriquecer tanto al pueblo como al soberano. Adam Smith (1776) 17 Sus políticas industriales-1970-2012 Capítulo 1. El análisis de las brechas 1.1 Aspectos generales de los modelos económicos Se puede afirmar sin temor a equivocarse que en estos últimos años la economía colombiana arrancó desde la perspectiva económica y social, es decir que ha realizado un punto de inflexión donde sus principales indicadores han comenzado a mostrar importantes mejoras. Sin embargo, es necesario también entender que en el año 2013 a Colombia se la compara dentro de las economías emergentes en el Grupo de las CIVETS (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica), el colombiano promedio cuenta con un ingreso de US$ 11.100 anuales2 y una probabilidad del 29,3 % de encontrarse bajo la línea de pobreza, el departamento Nacional de Planeación-DNP y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística- DANE Colombia, entregaron los resultados de pobreza monetaria durante el año móvil julio 2013-junio- 2014, donde el porcentaje de personas en situación de pobreza a nivel nacional fue de 29,3 %; en las cabeceras, de 25,6 %; y en el resto de 41,6 %”. En cuanto a la pobreza multidimensional, el porcentaje de personas pobres por dominio en 2013, fue de 24,8 % a nivel nacional, en las cabeceras municipales 18,5 % y en el resto del país 45,9 %, donde se comprueba que la pobreza urbana se está solucionando en tanto que la rural se mantiene como un problema central (DANE, 2013). ___________ 2 Medido como el PIB per cápita ajustado según la paridad de poder adquisitivo. (Central Intelligence Agency - CIA, 2014). 18 Colombia, Corea del Sur y Malasia Si además está en el rango de edad que corresponde a la fuerza laboral, tiene una probabilidad del 9,7 % de estar desempleado. En comparación con los dos países más exitosos del sudeste asiático, un malasio cuenta con un ingreso promedio de US$17.500, una probabilidad de 3,8 % de encontrarse bajo la línea de pobreza y en caso de hacer parte de la fuerza laboral, un 3,1 % de encontrarse desempleado. Por su parte, un surcoreano promedio gozaba para este mismo año 2013, de un ingreso medio de US$ 33.200, (tres veces más que el colombiano) y una probabilidad de solo el 3,2 % de encontrarse desempleado y de 15 % de encontrarse bajo la línea de pobreza. Dichas cifras, no solo en estos sino en casi todos los indicadores económicos y sociales, ilustran las profundas diferencias que se generaron desde los años setenta, entre las economías colombiana, coreana y malasia, economías que en esa década presentaban una posición relativa muy similar en cuanto al PIB total y per cápita, a su diversificación productiva y exportadora y a otros indicadores de desarrollo social y económico. En efecto, en 1970 las tres economías tenían posiciones muy cercanas dentro del grupo de países de bajos ingresos, según el valor del PIB per cápita; Corea con US$ 2.510 –dólares americanos de 2005– superaba en solo US$ 700 el valor para Colombia –US$ 1.818–; en la actualidad, cuatro décadas después esa diferencia aumentó a US$ 22.100 lo que equivale a un incremento del 406 % de la brecha entre los dos países. En cuanto a Malasia, en 1970, Colombia superaba su PIB per cápita en un 31 % en tanto que en el año 2012, Malasia supera a Colombia en casi un 60 %. 19 Sus políticas industriales-1970-2012 A continuación se ilustra la evolución del producto por habitante de cada una de estas economías entre los años 1970 y 2012 y las brechas que se generaron (Figura 1.1). Como se observa, partiendo de una posición muy cercana, de manera sistemática los tres países se fueron alejando, principalmente Corea del Sur, por lo que se observa una tendencia relativamente plana en la economía colombiana. En las últimas cuatro décadas, el valor del PIB per cápita de Corea del sur se multiplicó 8,6 veces; el de Malasia 4,9 veces; y el de Colombia tan solo 2.3 veces (Figura 1.2).   Figura 1.1 Evolución PIB per cápita: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir del Banco Mundial, (2014). Figura 1.2 Crecimiento PIB per cápita: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir del Banco Mundial, (2014). 20 Colombia, Corea del Sur y Malasia Desde una perspectiva teórica, la escuela estructuralista demostró hace años que el impulso de la producción de una nación hacia la fabricación de bienes con tecnologías cada vez más complejas, cuya producción demanda ingeniería y conocimiento, es una de las mejores herramientas para resolver la pobreza, constituyendo además uno de los indicadores utilizados para evidenciar el nivel de desarrollo. Al aceptar dicha tesis, Corea y Malasia decidieron desde los años setenta, impulsar su desarrollo económico y social aplicar políticas de promoción industrial que impulsaban la fabricación de este tipo de bienes complejos. Por el contrario –a pesar de que un poco más tarde, en los años ochenta, empresarios, ingenieros y economistas nacionales y extranjeros hicieron recomendaciones explícitas para aplicar políticas industriales similares a las ya implantadas en Corea y Malasia– Colombia decidió, como casi todos los países de América Latina, no impulsar este tipo de estrategias de industrialización (Federación Colombiana de Industrias Metalúrgicas –Fedemetal–, Cámara de Comercio de Bogotá, 1987) (Flórez, 1988) (Nieto, 1988). Este conjunto de recomendaciones, muy similares a las que se pusieron en marcha en Corea y Malasia no fueron acogidas por los policy makers, aunque fueron realizadas justo antes del Consenso de Washington, acuerdo este que orientó los modelos de desarrollo de casi toda América Latina, a partir de los años noventa. En este contexto teórico y tomando como punto de partida el análisis de los aparatos productivos de los tres países, agrupados por ahora en cuatro grandes sectores: industrias extractivas –minero-energética–, manufacturas, servicios; y agricultura, se evidencian importantes diferencias en las estructuras productivas. Un poco más adelante (Tabla 1.1), se ilustran las participaciones porcentuales de estos cuatro grandes sectores en cada una de las economías, incluyendo 21 Sus políticas industriales-1970-2012 observaciones para el primer año de cada década, iniciando en el año de 1970 y terminado con la observación del año de 2012. En el año de 1970 Colombia contaba con una estructura productiva más especializada en bienes manufactureros que los dos países asiáticos, explicando este sector una quinta parte de la producción nacional (21 %), en tanto que la participación de este mismo sector en Malasia solo llegaba al 12 % y la de Corea del Sur al 18 %. El cambio estructural de los dos países asiáticos, pero en particular el de Corea, país que hoy es uno de los de mayor desarrollo económico y social en el mundo, hicieron énfasis en la producción manufacturera hasta alcanzar proporciones superiores al 30 % del total del PIB. Malasia habiendo pasado por una proporción del 31 % (2000) decidió realizar políticas explicitas hacia otros sectores moderno de servicios como el almacenamiento y transporte de mercancías aprovechando el cruce de caminos del Asía en el que se encuentra, si bien continua especializándose y realizando importantes esfuerzos en la especialización manufacturera. Corea mantiene en la actualidad una elevada proporción del sector manufacturero del 31 % del total del PIB y un liderazgo mundial en diferentes sectores de alta tecnología. Colombia, economía que tenía la misma proporción de la manufactura que Corea al iniciar la década del 80, (24 %) a partir de esta década –a instancias del Consenso de Washigton– decidió abandonar las políticas activas de promoción industrial y de ese 24 % de participación fue descendiendo hasta llegar hoy a una participación que es la mitad de la de Malasia y un tercio de la de Corea del Sur. A este proceso de interrupción del desarrollo manufacturero se le ha denominado de «desindustrialización» y de «hipertrofia del sector servicios». 22 Colombia, Corea del Sur y Malasia Tabla 1.1 Evolución de la estructura productiva: Colombia, Corea y Malasia, 1970 -2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de estadísticas del Banco Mundial, (2014). Al observar los cambios que sucedieron a lo largo del periodo de análisis en la estructura productiva de las tres economías, se obtiene una primera aproximación a las causas que terminaron por situar a cada país en un lugar muy diferente en la escala de la industrialización y del bienestar económico general. 23 Sus políticas industriales-1970-2012 Como se mostró anteriormente, las estructuras de la producción de los tres países seleccionados en 1970, es decir hace 44 años, eran prácticamente iguales. Más aún, el proceso de desarrollo manufacturero de Colombia estaba superando a los de Corea y Malasia, con una participación del 21 %, resultado está de más de 50 años de desarrollo industrial, de un fuerte proceso sustitutivo de importaciones –similar al de Corea y Malasia–, del desarrollo del mercado interno y de la expansión de las exportaciones de bienes agrícolas y de consumo manufacturados. En realidad, los dos países asiáticos tenían en los 70 procesos de urbanización y de desarrollo agrícola inferiores al colombiano y el sector de los servicios ocupaba en los tres países porcentajes cercanos al 45% con elevadas dosis de informalidad y bajas productividades y remuneraciones. A partir de esta situación de similar desarrollo en las tres economías, como se mostrará más adelante, Corea y Malasia aplicaron políticas selectivas y muy activas de desarrollo manufacturero y urbanización no solo aceptando sino promoviendo la migración campo-ciudad para el abaste- cimiento del rápido crecimiento de esa rama industrial y de los servicios modernos que comenzó a demandar, llegando a las especializaciones observadas con anterioridad (Tabla 1.1). Por el contrario, Colombia lenta pero sistemáticamente, fue abandonando las políticas activas de desarrollo industrial y frente al agotamiento del modelo cepalino de sustitución de importaciones, escogió la ruta recomendada por el Consenso de Washington. Como lo señala el Premio Nobel, Joseph Stiglitz, «el Este asiático demostró el éxito de una trayectoria significativamente distinta a la del Consenso de Washington, 24 Colombia, Corea del Sur y Malasia con un papel para el Estado mucho más amplio que el papel minimalista que permitía el fundamentalismo de mercado» (Stiglitz, 2006). Los diez puntos enunciados por Williamson (1989) que terminan por constituir el corpus del Consenso de Washington y aquellas prácticas altamente recomendadas por el grupo de entidades globales —FMI, BM, OMC— y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, fueron aplicadas con todo entusiasmo por los países en vías de desarrollo, si bien es necesario señalar que el entusiasmo de los países asiáticos fue muy inferior al de América Latina, llegando en varios casos a disentir del Consenso. Los puntos del Consenso que sirvieron de marco conceptual para la alineación de las políticas de las economías del mundo al mainstream de la doctrina económica neoliberal que se impuso a partir de los años ochenta y noventa, se concentraban en: • Disciplina fiscal, enfocándose en evitar grandes déficits fiscales con relación al PBI, lo cual implica reducir y dirigir el gasto público evitando subsidios –especialmente subsidios indiscriminados– y hacia una mayor inversión en los puntos claves para el desarrollo, servicios favorables para los pobres, como la educación primaria, la atención primaria de salud e infraestructura. • Inflación objetivo y reformas tributarias, fijando la lucha contra la inflación como objetivo central de la política monetaria y ampliando la base tributaria; así mismo, adoptando tipos impositivos marginales moderados y tasas de interés que sean determinadas por el mercado y positivas –pero moderadas– en términos reales. 25 Sus políticas industriales-1970-2012 • Comercio internacional, tipos de cambio competitivos con liberación del comercio: liberación de las importaciones, con un particular énfasis en la eliminación de las restricciones cuantitativas –aranceles, licencias, etc.–; cualquier protección comercial deberá tener aranceles bajos y relativamente uniformes; abolición de regulaciones que impidan acceso al mercado o restrinjan la competencia, excepto las que estén justificadas por razones de seguridad, protección del medio ambiente y al consumidor, eliminación de las barreras a la inversión extranjera directa. • Sobre la propiedad estatal, privatización de las empresas estatales y desregulación de los servicios y entidades financieras dando seguridad jurídica para los derechos de propiedad. A diferencia de América Latina, los países del Sudeste asiático no suspendieron sus procesos de industrialización Corea y Malasia, al igual que Taiwán, Singapur, Hong Kong, etc. se alejaron de la desregulación, de la falta de planeación, del «fundamentalismo de mercado» que implicó el Consenso y continuaron aplicando, aunque con algunos ajustes, sus planes y políticas de promoción y fomento industrial, que los llevaron a ser lo que hoy son. En cuanto a la baja participación de la agricultura dentro de los procesos de desarrollo económico con modernización y urbanización, esta no es más que el resultado del mayor crecimiento relativo de los demás sectores. La agricultura tiene limitaciones intrínsecas para su continua expansión, lo cual se comprueba al analizar las estructuras de los países hoy desarrollados, en ninguno de los cuales la agricultura representa más de un 5 % del total de la producción. En efecto, y como 26 Colombia, Corea del Sur y Malasia en todos los países desarrollados, la participación del sector agrícola descendió sistemáticamente en las tres economías durante las cuatro décadas que siguieron a la de 1970, aún en Malasia país que tiene un elevado desarrollo agroindustrial basado en la Palma Africana y el Caucho de origen local. En este país la agricultura participa con un 10 %, en Corea con un 3 % y en Colombia con un 7 %. Por su parte, el sector servicios terminó explicando alrededor del 50 % de la producción de las tres economías, pero es necesario señalar que en el caso colombiano la participación de la informalidad con bajas productividades y bajos salarios, como lo indican los respectivos índices de pobreza, es muy significativa. Es así como se ilustra la especialización actual de Corea con una participación de la manufactura del 31 % (2012), de Malasia con un 24,9 % (Tabla 1.1). Por el contrario, Colombia fue reduciendo la participación del sector manufacturero a favor de las industrias extractivas, , antes de que el sector llegara a los niveles de país industrializado, asumiendo dentro de la globalización un rol de país exportador de materias primas, en forma similar al que le fue asignado por España en el siglo XVI. El rápido crecimiento del sector servicios de Colombia, que a diferencia de Corea y Malasia no fue el resultado de demandas industriales urbanas fue generando en su hipertrofia, los tristemente célebres cinturones de miseria urbanos. Uno de los desfases más significativos que produjo el abandono de las políticas industriales en Colombia, se dio entre algunas carreras académicas que por ejemplo llegaron a formar ingenieros de telecomunicaciones especializados en telemática, o ingenieros electrónicos con capacidad para diseñar chips al igual que los Coreanos, pero que dado el citado abandono de la fabricación de bienes complejos, no encontraron ningún empleo que requiriera ese tipo de conocimiento (INEGI, 2008). 27 Sus políticas industriales-1970-2012 Existe así en las economías asiáticas, un trade-off con cambios en la estructura de la producción a favor de los sectores de mayor conocimiento y valor agregado y con rápidos desarrollos urbanos que absorben mano de obra. Por el contrario en Colombia el cambio estructural se da de las ramas que exigen ingeniería, conocimiento y valor agregado hacia los sectores extractivos minero petroleros, de menor sofisticación y sin inclusión, en el sentido de Acemoglu y Robinson. Para estos autores, entre otras explicaciones, los países fracasan por que no logran desarrollar «las instituciones económicas inclusivas, como las de Corea del Sur o las de Estados Unidos, que posibilitan y fomentan la participación de la gran mayoría de las personas en actividades económicas que aprovechan mejor su talento y sus habilidades y permiten que cada individuo pueda elegir lo que desea». Los modelos de inclusión, implican igualdad de oportunidades para la población que migra del campo a la ciudad, en las cuales la educación intensiva, en todos los niveles de la escuela primaria hasta los doctorados juega un papel central (Acemoglu & Robinson, 2012). Más adelante se presenta la evolución de la producción específicamente manufacturera en las tres economías entre los años 1970 y 2008, tomando como medida de comparación la producción per cápita en dólares corrientes estadounidenses (Figura 1.3). Es notable el contraste entre la alta dinámica de crecimiento de Corea y Malasia por una parte y la parsimoniosa evolución de la industria colombiana por la otra. La brecha –gap– que se fue generando entre estos países, a los cuales Colombia superaba en varios indicadores de desarrollo, y Colombia es muy significativa, al punto que Colombia pasó de ser el de mayor avance relativo de las tres economías en el año de 1970, en industrialización al señalado proceso de desindustrialización y a la generación de tan solo 28 Colombia, Corea del Sur y Malasia una fracción del valor de la producción industrial en dólares de estas dos economías ya en el año 2008. En efecto, en 2008 el valor en dólares de la producción manufacturera de Colombia representaba tan solo el 8 % de la industria coreana y el 19 % de la malasia. En términos más específicos, se presenta la evolución de la estructura de la producción industrial en las tres economías, discriminando entre: (a) industria básica metales básicos, químicos y productos químicos, (b) industria intermedia –coque, refinación de petróleo, combustibles nucleares, productos metálicos–, (c) industria de consumo –artículos de cuero, alimentos y bebidas, muebles, textiles, productos de tabaco, productos de madera, etc.–; (d) Industria de maquinaria y equipo (mecánica, eléctrica, electrónica y de automóviles) (Tabla 1.2). Una revisión más desagregada de la producción industrial de cada país permite evidenciar las importantes diferencias que generaron las brechas industriales entre la manufactura colombiana y las dos asiáticas.   29 Sus políticas industriales-1970-2012 Figura 1.3 Producción manufacturera per cápita: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2008 Fuente. Cálculo elaborado por los autores, a partir de las estadísticas de Naciones Unidas, 2012. En forma más desagregada, se muestra la participación y su evolución, para los principales subsectores industriales de las tres economías, iniciando en el año de 1970 y hasta 2010, ordenados según el subsector de mayor participación porcentual (Tabla 1.3). En la actualidad, 40 años después de 1970, la estructura productiva colombiana apenas si sufrió algunas modificaciones importantes: a) Mantuvo su especialización en las industrias de alimentos y bebidas para abastecimiento de la canasta familiar urbana y rural, con exportaciones de muy escaso valor en dólares y volumen. b) Prácticamente desapareció el que fuera uno de sus sectores lideres: el textil reduciendo la participación de esta rama del 15 % del PIB manufacturero a tan solo el 2 %, 3) Generó una pequeña especialización en el sector químico pasando este sector del 11 % (1970) al 14% (2010) y –gracias a la inversión estatal, lo que es paradójico para el modelo neoliberal- en el sector de derivados del petróleo, del 3 % (1970) a un 15 % en el año 2010. Por lo demás, la vocación industrial del país no presentó mayores cambios. El 50 % de la industria se mantuvo 30 Colombia, Corea del Sur y Malasia representado por los mismos sectores: alimentos y bebidas continúo aportando casi una tercera parte de la producción a lo largo de todo el periodo, seguida de los químicos y productos químicos que como se señaló aumentó levemente su participación en tanto que la industria de productos no metálicos se mantuvo alrededor del 7 %, durante el periodo de análisis. El lento o casi nulo, cambio de la estructura industrial colombiana contrasta con la dinámica transformación productiva que tuvo lugar en Malasia y Corea del Sur. En estas dos últimas economías, el sector industrial líder en 1970 era también, como en Colombia, el de alimentos y bebidas, así como otros productos basados en la explotación de los recursos naturales –productos de caucho y plástico, tabaco, productos de madera, etc.–, los cuales se fueron industrializando y disminuyendo su participación para darle paso a sectores de mayor complejidad y mayor valor agregado en conocimiento, los bienes de capital, con productos como la industria de máquinas herramientas, la eléctrica, la electrónica y la industria automotriz en el caso de Corea del Sur. 31 Sus políticas industriales-1970-2012 Tabla 1.2 Evolución de la estructura del valor agregado industrial: Colombia, Corea y Malasia, 1970 - 2010 Nota. Industria de consumo: artículos de cuero, alimentos y bebidas, muebles, textiles, productos de tabaco, productos de madera –exc. muebles), otras industrias manufactureras. Industria básica: metales básicos, químicos y productos químicos, industria intermedia: coque, refinación de petróleo, combustibles nucleares y productos metálicos. Fuente. Elaborado por los autores, a partir de las estadísticas de las Naciones Unidas, (s.f). 32 Colombia, Corea del Sur y Malasia La información hasta aquí presentada refuerza la tesis de que la transformación de la estructura productiva manufacturera hacia bienes complejos rinde sus frutos; claramente existe una elevada correlación –en este caso causal– en la elevación de la participación del valor agregado industrial complejo dentro del total de la manufactura y un mayor ingreso y bienestar del país. Observe la evolución de la industria mecánica, eléctrica, electrónica y automotriz, que son las ramas productivas de mayor complejidad y valor agregado en conocimiento, frente a las de consumo con menores requerimientos de ingeniería. Corea del Sur multiplicó por cuatro la participación de los sectores de bienes de capital, pasando de un 11 % en el año 1970 a un excelente 51 % del valor agregado industrial en el año 2008; por su parte, Malasia hizo un proceso similar, multiplicando en un número casi igual de veces la participación de dicho segmento industrial de tecnologías complejas, en tanto que en Colombia, este subsector industrial que incluye el la maquila automotriz, pasó de un modesto 9 % en el año de 1970 a una participación mucho menor del 7 % en el año 2010, avanzando como un cangrejo industrial en reversa del desarrollo hacia la complejidad. Cuando se recuerda que no solo no avanza hacia bienes complejos sino que además aún los sectores industriales de bienes de consumo están perdiendo participación dentro del PIB total se puede entender por qué en Colombia se puede hablar de un proceso de desindustrialización.   33 Sus políticas industriales-1970-2012 Tabla 1.3 Participación porcentual de los principales subsectores productivos: Colombia, Corea y Malasia, 1970, 1980, 200 y 2010 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de las estadísticas de las Naciones Unidas, (s.f). La transformación productiva que tuvo lugar en las dos economías asiáticas estuvo acompañada por una alta tasa de ahorro nacional, con promedios del 32% del valor del PIB en Corea del Sur y del 31 % del PIB en Malasia para el periodo de 34 Colombia, Corea del Sur y Malasia 1976 a 2012 (el promedio para Colombia fue de 18 % para igual periodo). Esta mayor frugalidad de las dos economías en el consumo de bienes en el mercado interno fue compensada por la creciente demanda internacional de sus productos exportados, resultado a su vez de una oferta industrial cada vez más sofisticada. Si bien las tres economías aplicaron inicialmente modelos de corte cepalino, con énfasis en la industrialización basada en sustitución de importaciones, Corea del Sur y Malasia le dieron continuidad a esos procesos de desarrollo manufacturero, con enfoques urbanizadores explícitos y con un énfasis claramente exportador, lo cual implicó un fuerte desarrollo institucional y educativo para la Investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación. Luchar contra la pobreza utilizando la herramienta de la industrialización urbana, dar continuidad a esa industria basada en su etapa naciente en el mercado interno con estrategias explicitas y muy bien diseñadas de exportación, para finalizar en ramas de tecnología de punta, fue la ruta que Colombia truncó desde finales de la década de los años ochenta y que hoy resulta prioritario retomar, entendiendo que cada día que pasa se va haciendo más difícil un ambicioso proceso selectivo de agregación de valor en conocimiento hacia la agroindustria y la manufactura, recordando siempre, con Corea del Sur y Malasia, que el problema de la pobreza agraria no tiene solución endógena agrícola. En conclusión, desde el lado de la oferta, la producción manufacturera es la dimensión que caracteriza las principales diferencias entre las dos economías asiáticas por una parte y la economía colombiana por la otra. Corea del Sur y Malasia no 35 Sus políticas industriales-1970-2012 sólo incrementaron rápidamente el valor del PIB manufacturero sino que además lo hicieron sobre la base de los sectores de mayor valor agregado: maquinaria y equipos, mecánicos, eléctricos, electrónicos y el sector automotor. La financiación de los dos procesos –en particular el de Corea– se efectuó a partir de altos niveles de ahorro nacional. La transición de las tecnologías suaves a las tecnologías duras resulta ser un requisito indispensable para el aumento de las exportaciones, pues son precisamente estos mercados los que presentan mayor dinámica y elasticidades ingreso elevadas. Desde la perspectiva de la demanda, Corea y Malasia, ante la frugalidad interna necesaria para la inversión y el ahorro, la demanda agregada final: DAF = Demanda Interna + Demanda externa La cual se complementó en la única forma posible –ya que tenían la limitación del lento crecimiento del mercado interno– con las exportaciones. De ahí se desprendió el foco exportador de Corea y Malasia, logrando mejorar rápidamente sus niveles de vida pasando gracias a una muy dinámica demanda externa, de la frugalidad temporal a la abundancia con ingresos per- cápita y condiciones de vida, muy elevados. 36 Colombia, Corea del Sur y Malasia 1.2 La demanda agregada y los procesos de desarrollo Por las razones anotadas anteriormente, desde muy temprano en su proceso de desarrollo el destino principal de la producción manufacturera coreana y malasia, fueron las exportaciones. Si bien –como en la mayor parte de los indicadores económicos y sociales– en 1970 las tres economías se encontraban muy próximas en cuanto al valor de sus exportaciones, en la actualidad, Malasia exporta al mundo cinco veces el valor de las exportaciones colombianas y Corea 16 veces más. A continuación se ilustran las brechas exportadoras que se generaron entre los tres países en el periodo 1970-2012 (Figura 1.4). Se observa allí que en el año 1970, las exportaciones de Colombia presentaban una posición intermedia en cuanto al valor per cápita con US$177 (de 2005), duplicando con creces el valor exportado de Corea del sur (US$ 84) en ese año. Para el año 2012, el GAP entre las exportaciones de estas dos economías simplemente se encuentran en extremos opuestos siendo las de Corea, 16 veces mayores a las colombianas y las de Malasia 5,4 veces. 37 Sus políticas industriales-1970-2012 Figura 1.4 Valor de las exportaciones de bienes y servicios: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). Cuando se mide este indicador de las exportaciones en términos per cápita y como proporción del PIB total, que son mejores indicadores de la brecha pues toman en cuenta el tamaño relativo de las economías, las diferencias se mantienen o aumentan; Corea exporta por habitante 15 veces más que Colombia, en tanto que Malasia lo hace en 8,9 veces más y al ponderar por el PIB total en 2012, Malasia aparece como la economía más extrovertida, exportando un 87 % de su PIB total, en tanto que Corea lo hace en un 57 % y Colombia en tan solo 18 %. Debe anotarse que Corea del Sur presenta una tendencia hacia la extroversión de pendiente más positiva durante las últimas décadas, con una mayor proporción creciente de las exportaciones sobre el PIB total, en particular a partir de los años noventa. Por su parte, Colombia muestra una pendiente prácticamente asintótica, paralela al eje X, durante los 42 años analizados pues esta economía al mantener su oferta exportadora en mercados agrícolas o manufactureros de 38 Colombia, Corea del Sur y Malasia tecnologías blandas y por lo tanto altamente competidos y con elasticidades ingreso bajas y precio altos, no puede basar su crecimiento en otra variable diferente al magro mercado interno, el cual mantiene la línea de pobreza en cerca del 30 % del total de la población. Con esta estrategia exportadora las exportaciones colombianas solo pueden crecer muy poco como proporción de su PIB total. Por el contrario, conscientes de que la demanda agregada final es el secreto del crecimiento, las economías asiáticas realizaron significativos esfuerzos exportadores como su estrategia permanente de crecimiento. Así, los valores alcan- zados por las exportaciones representan tradicionalmente una proporción importante y creciente del valor del PIB de estas dos economías, y en el caso de Malasia el valor del comercio exterior (X+M) ha llegado a superar en varias ocasiones el 100 % del valor de su producción interna (PIB) (Figura 1.5; Figura 1.6).   Figura 1.5 Valor de las exportaciones de bienes y servicios per cápita: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). 39 Sus políticas industriales-1970-2012 Figura 1.6 Valor de las exportaciones manufactureras por trabajador empleado en la industria: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2008 Nota: Malasia 2008, valor proyectado por los autores. Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). Cuando se analiza el indicador de productividad expor- tadora manufacturera de los tres países, las diferencias se acentúan. Se observa que en las exportaciones manufactureras por trabajador empleado en la industria, existe un liderazgo absoluto de la industria coreana que duplica la productividad exportadora de Malasia y es ocho veces la productividad manufacturera exportadora Colombiana. Normalmente el flujo del comercio internacional es dinámico en ambos sentidos, siendo las importaciones un componente muy importante del proceso de interna- cionalización de las economías. Las diferencias encontradas para estos países en la variable exportaciones se mantienen en los valores (ponderados per cápita) de las importaciones. Esta variable mantiene el mismo orden por país al encontrado para las exportaciones, liderada por Corea del sur con US$ 8.190 para el año 2008, seguido por Malasia con US$ 5.606 y a varios miles de dólares de distancia Colombia, con US$ 921.   40 Colombia, Corea del Sur y Malasia Figura 1.7 Exportaciones de bienes y servicios como proporción del PIB: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Nota: las exportaciones de bienes y servicios representan el valor de todos los bienes y demás servicios de mercado prestados al resto del mundo. Incluyen el valor de las mercaderías, fletes, seguros, transporte, viajes, regalías, tarifas de licencia y otros servicios tales como los relativos a las comunicaciones, la construcción, los servicios financieros, los informativos, los empresariales, los personales y los del Gobierno. Excluyen la remuneración de los empleados y los ingresos por inversiones (anteriormente denominados servicios de los factores), como también los pagos de transferencias. El coeficiente entre este valor y el total del PIB puede superar el valor de 1 toda vez que un país puede exportar bienes y servicios superiores a los producidos internamente. Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). Figura 1.8 Importaciones totales per cápita: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2008 Fuente. Elaborado por los autores, a partir a partir de datos del Banco Mundial, (2014). 41 Sus políticas industriales-1970-2012 Como se muestra más adelante (Figura 1.9), las diferencias no cambian sustancialmente al considerar únicamente las impor- taciones manufactureras per cápita para las tres economías; en una posición superior se ubican las dos economías asiáticas, en tanto que Colombia se ubica en una posición considerablemente inferior, que se corresponde con el valor de las exportaciones en la balanza comercial. Con todo, los flujos de comercio internacional de las tres economías exhiben historias muy diferentes a lo largo del tiempo (Figura 1.9). Corea del Sur inicia los años setenta con el mayor déficit comercial de las tres economías, en tanto que Colombia y en mayor escala Malasia, disfrutaban con mayor frecuencia de superávits comerciales, al menos hasta la crisis de los 80, donde las tres economías enfrentaron un cuatrienio de déficit comercial, que luego dio paso a un periodo de superávit en las tres economías por casi una década y que luego se vería interrumpido por la crisis de inicios de los noventa, para el caso de las dos economías asiáticas, registrando importantes déficit comerciales. Para el año de 1993, época de la apertura comercial impulsada por el Consenso de Washington, Colombia entra en una carrera deficitaria y se mantiene así –con algunas variaciones– por el resto del periodo hasta el año 2012; entre tanto, las dos economías asiáticas experimentan un fuerte salto exportador en el año de 1997, generando importantes superávits comerciales hasta finales del año 2012. Por último, la vocación altamente exportadora de las economías malasia y coreana se reconfirma al analizar los indicadores de apertura de estas economías, medidos como el valor del intercambio comercial (exportaciones más importaciones) sobre el valor del PIB: 42 Colombia, Corea del Sur y Malasia Índice de Apertura = (X+M/PIB) Las dos economías asiáticas apalancaron su crecimiento en una estrategia de apertura comercial basada, como ya se ha demostrado, en un crecimiento constante de las exportaciones, en tanto que Colombia soportó su crecimiento en las variables locales de la demanda agregada interna –consumo de los hogares, inversión estatal y extranjera minero-petrolera y gastos del Gobierno–. Como se verá más adelante, la Inversión Extranjera Directa no jugó en este último país un papel relevante hasta el inicio de la reciente bonanza minero-petrolera (Figura 1.10). Figura 1.9 Valor de las importaciones manufactureras per cápita: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2008 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). 43 Sus políticas industriales-1970-2012 Figura 1.10 Balanza comercial de bienes y servicios: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). En todo caso, la importante distancia que toma Malasia de Corea del Sur respecto a este indicador de apertura comercial, se explica principalmente por el mayor desarrollo del mercado interno coreano, país que elevó sus ingresos per-cápita y la capacidad adquisitiva de la población de manera muy significativa, mayor que Malasia y muy superior a Colombia. Un indicador adicional sobre la dinámica exportadora coreana, es el intercambio comercial por habitante –expor- taciones más importaciones sobre población total– en el cual se observa, una dinámica mucho más acelerada en el caso coreano, superando los valores de Malasia hacia el año 2001. De nuevo, la trayectoria seguida por la economía colombiana traza un comportamiento llano, de una naturaleza muy diferente a la alta dinámica comercial de estas economías industriales, mostrando un nivel de integración al mercado mundial extremadamente bajo. La pendiente positiva de los años recientes en Colombia, se debe a las exportaciones de los productos mineros y petroleros, cuyos pronósticos de precios y 44 Colombia, Corea del Sur y Malasia de producción son negativos y que llevarán rápidamente a esta economía a enfrentar una condición muy preocupante. Como lo señaló Michael Porter hace ya varios años, un país que basa su desarrollo en ventajas comparativas como los recursos naturales no renovables y no en las ventajas competitivas, que si se pueden aumentar y desarrollar, no tiene futuro. Corea del Sur y Malasia, entendieron a Porter antes de que él lo dijera y se concentraron en el desarrollo de las Ventajas Competitivas. (Porter, 2001). Figura 1.11 Índice de apertura media según el intercambio comercial: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014) . 45 Sus políticas industriales-1970-2012 Figura 1.12 Intercambio comercial por habitante: Colombia, Corea y Malasia, 1970 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). (Exportaciones más importaciones sobre población total). En síntesis, los indicadores de comercio exterior para Corea, Malasia y Colombia, corroboran la tesis de que si una economía logra la conjunción positiva de rápido crecimiento en la demanda externa y en la interna, la pobreza se reducirá y el nivel de vida aumentará rápidamente. Y es necesario hacer esta afirmación tautológica, pues ella parece no ser entendida en su exacta dimensión por algunos líderes colombianos. La demanda externa –exportaciones– aumenta si y solo si, la economía y sus empresarios logran agregar valor en conocimiento a sus productos, posicionar las marcas y lograr diferenciaciones importantes. Estas condiciones sustentadas en serios procesos de I+D+i3, son las que permiten ofrecer y vender productos en los mercados dinámicos con elasticidad ingreso elevada y elasticidad precio baja y por lo tanto aumentar realmente las exportaciones, garantizando la dinámica de la demanda externa. Si a la vez, el mercado interno se va ___________ 3 I+D+i: Investigación, Desarrolle e Innovación. 46 Colombia, Corea del Sur y Malasia fortaleciendo rápidamente (demanda interna), con crecimiento rápido de los salarios y de los ingresos de las familias y con la disminución de la informalidad, la economía logra aumentar su nivel de vida con una estabilidad política importante. Como para un país como Colombia la exportación de bienes sustentada en salarios bajos ya no es una posibilidad cierta, pues hay muchos países más pobres que le compiten, queda tan solo la posibilidad de exportar bienes de tecnologías intermedias, los cuales no se hacen competitivos por el componente de bajos salarios. La investigación realizada por los autores de este libro sobre las compañías colombianas que perduran y sobresalen en la actividad exportadora de productos manufacturados no tradicionales, encontró que en todas ellas los salarios que se pagan están bien por encima del salario mínimo legal vigente. (Avellaneda, Nieto, Ortiz, y Orjuela, 2012). Figura 1.13 Ahorro bruto: Colombia, Corea y Malasia, 1976 a 2012 Fuente. Elaborado por los autores, a partir datos de las Naciones Unidas, (2012). 47 Sus políticas industriales-1970-2012 1.3 Las brechas en el desarrollo social 1.3.1 La brecha en educación El componente de Educación del índice de Desarrollo Humano (IDH) mantiene los mismos rankings establecidos para los indicadores económicos de los tres países, quedando en el primer lugar del desarrollo de la educación, Corea del Sur con un valor cercano al máximo desarrollo (1) de 0,94, seguido por Malasia (0,73) y finalmente Colombia (0,67). Estas clasificaciones de los tres países son el resultado de las políticas educativas aplicadas y la particular importancia que en cada país se le da a esta variable como uno de los elementos determinante del desarrollo industrial (Figura 1.14). El gasto estatal en educación, es en todos los países que alcanzaron un elevado desarrollo económico y social, la herramienta de mayor impacto. Así, en forma consistente con los niveles de desarrollo alcanzados por las tres economías en estudio, las inversiones que ellos han realizado mantienen las mismas proporciones en las que Corea del Sur realiza la mayor inversión, Malasia una segunda y Colombia el tercer nivel. En Corea del Sur, después de mantener durante el siglo XIX el modelo imperial japonés con algunos tintes de la cultura China, el sistema educativo se conformó como un sistema cerrado, reservado solo para las élites y diseñado básicamente para formar una servidumbre leal. Se llegó a prohibir a principios del siglo XX, la enseñanza de la historia coreana y el dictar clases en el idioma nativo, estableciendo la obligación de educar solamente en el idioma japonés. A partir de la mitad del siglo XX con la Ley de la Educación de 1949, se crea la obligación y gratuidad para la educación primaria, se crean escuelas 48 Colombia, Corea del Sur y Malasia normales con la posibilidad de educar en la lengua coreana, se dan algunos pasos para impulsar la educación secundaria y la universitaria y se inician campañas para luchar contra el analfabetismo en adultos (Figura 1.14). Figura 1.14 Índice de Desarrollo Humano (IDH), educación Fuente. IDH PNUD, (2013). Sin embargo, este proceso que apenas comenzaba fue brutalmente interrumpido el 25 de junio de 1950 por la invasión del ejército de Corea del Norte, seguida de los ejércitos chinos que condujeron al país al caos de la guerra de Corea. En diciembre de 1968, la Carta Nacional para la Educación (National Chart of Education) definió las grandes orientaciones que seguiría la educación coreana con numerosas reformas al sistema tradicional principalmente aboliendo los exámenes de admisión hasta ese momento altamente selectivos, por no decir excluyentes, y dirigiendo la educación en coherencia con las metas de los planes de industrialización manufacturera y las demandas de mano de obra del proceso liderado por los 49 Sus políticas industriales-1970-2012 chaebols4. A partir de 1970 se realiza un gran esfuerzo para alcanzar rápidamente coberturas del 100 % en la escuela primaria alcanzando cuatro millones de alumnos en cerca de 5.544 escuelas. (Gauthier, 2002). En los años noventa, Corea del Sur decidió convertir la educación en una de las estrategias fundamentales para su desarrollo, aumentando de manera muy rápida su inversión en el mejoramiento del capital humano. Como se indica más adelante (Figura 1.15), esta economía multiplicó por más de 10 veces su gasto en educación total, pasando de menos de USD$ 2.000 millones en 1990 a más de USD$ 48.000 millones en 2013. La coherencia del modelo Coreano es elevada pues paralelamente a la decisión de alcanzar un desarrollo manufacturero exportador, se le asigna a la educación y a la ciencia y la tecnología los papeles de sustento básico de la estrategia general de lucha contra la pobreza. Como se verá más adelante, los procesos de investigación y desarrollo científico y tecnológico recogen los frutos de los procesos de masificación y elevación de la calidad de la educación en los niveles primario, básico y superior. Por su parte, Malasia también decidió desde los inicios de la década del 90, elevar significativamente el gasto en educación como proporción de su PIB. En efecto, este país comenzó a invertir una cifra elevada en la educación multiplicando por 4 dicha inversión, pasando de menos de USD$ 1.000 millones en 1990 a USD$ 13.000 millones en 2013. ___________ 4 Chaebols es el término Coreano utilizado para definir los conglomerados industriales tales como Samsung, LG, Hyundai, Kia, Lotte, SK Group, etc. 50 Colombia, Corea del Sur y Malasia En términos de la inversión en educación como porcentajes del PIB los dos países asiáticos tienen proporciones superiores a la colombiana que en 2009 invertía tan solo en 4,7 %, mientras que en el caso de Corea del Sur esta inversión es superior (5 %) y en Malasia del 6 %. Se puede afirmar que estas diferencias de inversión y su correlación con el desarrollo económico, si son, en este caso, relaciones de causalidad. En Malasia, las divisiones étnicas marcan notoriamente el desarrollo económico y social malasio. Desde la educación primaria existen escuelas públicas –financiadas y operadas por el Gobierno- una parte de las cuales son específicamente para niños malasios de origen chino y las escuelas Tamil, que aceptan los niños de origen Indio cuyas familias viven en Malasia. Después de recibir la educación primaria en las escuelas de tipo nacional, algunos estudiantes pueden optar por estudiar en las escuelas secundarias independientes de origen chino, similares a los sistemas de escuela secundaria existente en China continental y en Taiwán. Todos los estudiantes de las escuelas secundarias chinas deben rendir pruebas estandarizadas de aprobación en los dos niveles de secundaria. Las calificaciones obtenidas por los estudiantes en estas pruebas son reconocidas como la calificación de entrada en muchas instituciones educativas de tercer nivel no solo en Malasia, sino también en países como Singapur, Taiwán, Australia, China y algunos países europeos, así como en las universidades privadas de Malasia. Todos los estudiantes pueden solicitar la admisión en el nivel final de secundaria, que es de uno o dos años, siendo este un programa educativo gestionado por el Ministerio de Educación, pero para la admisión final se aplica una cuota basada en la raza, con un 90 % de los cupos reservados para los 51 Sus políticas industriales-1970-2012 Bumiputeras (palabra que significa hijos de la Tierra, nativos malasios) y el otro 10 % para los no-Bumiputeras –indios, chinos y otras etnias–.   Figura 1.15 Gasto en educación (US$ actuales) Nota. El término gastos en educación se refiere a los gastos operativos corrientes en educación, que incluye sueldos y salarios, y excluyen inversiones de capital en edificios y equipos. Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). Figura 1.16 Gasto público en educación, total (% del PIB) Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del Banco Mundial, (2014). 52 Colombia, Corea del Sur y Malasia Cifras ilustrativas de los resultados alcanzados de las polí- ticas de educación y ciencia y tecnología es el número de investigadores por cada millón de habitantes que para el año 2011, de acuerdo con el Banco Mundial, era así: Corea: 5.928 investigadores/millón de hab. Malasia: 1.643 investigadores/millón de hab. Colombia: 184 investigadores/millón de hab. Estas cifras reflejan la importante brecha existente en cuanto al capital humano de primer nivel entre las dos econo- mías asiáticas y Colombia, que es condición sine qua non para la creación de ventajas dinámicas, el desarrollo industrial y la diferenciación de productos en el mercado internacional. 1.3.2 La Esperanza de Vida al Nacer (EVN) Para la organización internacional, World Life Expectancy, la EVN en el sentido estadístico es una probabilidad y “desde una perspectiva global, es el número promedio de años que un niño recién nacido podría vivir, si las condiciones de vida en el momento de su nacimiento siguen siendo las mismas durante toda su vida”. Si las condiciones de vida mejoran la probabilidad de vivir más años lógicamente aumenta. La Esperanza de Vida al Nacer (EVN), constituye uno de los mejores indicadores del desarrollo social de las economías, pues la probabilidad de vivir un determinando número de años refleja sin duda las condiciones generales de vida tales como el acceso a los servicios de salud, el consumo de proteínas, la morbilidad y la mortalidad, las condiciones de las viviendas y otros aspectos generales que aumentan o disminuyen la probabilidad de vivir un determinado número de años (Figura 1.17). 53 Sus políticas industriales-1970-2012 Figura 1.17 Esperanza de Vida al Nacer: Colombia, Corea y Malasia 1960 - 2011 Fuente. Elaborado por los autores, a partir de datos del PNUD, (2014). 1.3.3 El Índice de Desarrollo Humano (IDH) El Índice de Desarrollo Humano (IDH), es un indicador propuesto por el PNUD para medir el nivel de desarrollo humano de un territorio y se basa en tres indicadores específicos: • Longevidad promedio, medida en función de la esperanza de vida al nacer. • Nivel educacional, medido en función de una combinación de la tasa de alfabetización de adultos –ponderación, dos tercios– y la tasa bruta de matrícula combinada de primaria, secundaria y superior –ponderación, un tercio–. • Nivel de vida, medido por el PIB real per cápita (PPA en dólares). 54 Colombia, Corea del Sur y Malasia Para el cálculo del IDH, el PNUD ha establecido valores mínimos y máximos para cada uno de los indicadores: • Esperanza de vida al nacer: 25 y 85 años. • Alfabetización de adultos: 0 % y 100 % • Tasa bruta de matrícula combinada: 0 % y 100 % • PIN real per cápita (PPA en dólares): 100 dólares y 40.000 dólares. Para cada componente del IDH se obtiene un índice, aplicando la Formula general (Figura 1.18). Se trata de un promedio simple del índice de esperanza de vida, el índice de nivel educativo y el índice del PIB real per cápita (PPA en dólares) ajustado. Es decir se calcula dividiendo por tres, la suma de los índices parciales. (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD, 2014). Figura 1.18 Índice de Desarrollo Humano –IDH Total– Fuente. United Nations Development Programme - UNDP - Human Development Reports, (2013). En 2013, en el indicador del desarrollo humano de las Naciones Unidas, Corea clasificó en la posición 15, Malasia en la 62 y Colombia en la 98, dentro del ranking establecido para los 187 países del mundo en los cuales se construye dicho índice. 55 Sus políticas industriales-1970-2012 1.3.4 Análisis de regresión de las variables del crecimiento, la competitividad y el desarrollo social Los indicadores del crecimiento, la competitividad y del desarrollo social de las economías fueron analizados en un proyecto específico de este grupo de investigación, testeando la hipótesis de que un crecimiento de la competitividad y de los procesos de industrialización, se acompaña de elevadas y rápidas mejoras en las variables del desarrollo social y aún más, que las mejoras de los niveles de vida, conducen a un círculo virtuoso del desarrollo económico y social, en el cual las mejoras de los ingresos y de la calidad de vida se traducen en un aumento de la productividad por las condiciones de nutrición, salud y otras y constituyen adicionalmente un estímulo a la demanda agregada final interna y por lo tanto de crecimiento del PIBph5. Como lo corroboran una vez más los casos de Corea y Malasia, las expansiones del mercado interno sobre la base de la mejora de los ingresos de las familias, contribuyeron significativamente al crecimiento económico y estuvieron lejos de constituir un obstáculo al proceso. En la investigación citada, a partir de una ecuación básica que correlacionó datos para 135 países del mundo, entre el PIB por habitante como variable dependiente y el Índice de Competitividad Global (ICG) del World Economic Forum, las condiciones generales de vida con el citado Índice de Desarrollo Humano (IDH) del PNUD y con el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, se obtuvieron ___________ 5 Los resultados de esta etapa de la investigación de economía comparada que adelanta el grupo de entorno económico fueron publicados por la Université du Quebec à Chicoutimi en Nieto Mauricio, 2012. Review Organisations & Territoires, 2013. Éléments préliminaires pour construire des modèles alternatifs de croissance économique pour les pays émergents. UQAC, Quebec, Canada. (Nieto, 2012). 56 Colombia, Corea del Sur y Malasia resultados estadísticamente significativos con la aceptación de la hipótesis de que el crecimiento económico coincide rápidamente al desarrollo social y que no es condición necesaria el mantenimiento de bajos salarios –como lo recomendaban Lewis y Kuznets–. La ecuación: PIBph = f {Competitividad de la economía, condiciones generales de vida de la población, funcionamiento de las instituciones}, Se construyó con una base de datos recolectados para un análisis de corte transversal –cross-section– con observaciones de 2010 para 193 países registrados con reconocimiento internacional y perteneciente a las Naciones Unidas. De estos 193 estados, se obtuvieron datos sobre PIBph y Esperanza de Vida al Nacer para 189 naciones, sobre competitividad con sus variables desagregadas para 133 países, sobre el funcionamiento de las instituciones (IPCo) para 173 países y sobre educación para 169 países. Se pudo establecer así, una muestra altamente representativa de nivel mundial, con 193 países reconocidos por Naciones Unidas, para las variables del modelo de forma que se pudieran realizar las correlaciones simples así como los análisis de regresión multivariable. Dentro del grupo de 133 países seleccionados con indicadores de competitividad y de 169 con los indicadores de desarrollo social y de percepción de la corrupción, clasificaron 17 países latinoamericanos. Para los análisis que utilizan la información sobre competitividad en la búsqueda de los impactos por Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO), la muestra se limitó a 133 observaciones puesto que el Índice de Competencia Global (ICG) en la actualidad sólo se registra para este número de economías. 57 Sus políticas industriales-1970-2012 Con esta información, se hicieron dos tipos de análisis diferentes encaminados a encontrar esta la relación entre las variables. • En primer lugar, se realizaron las estadísticas des-criptivas básicas y el análisis de correlación que finalizó demostrando –como era de esperarse– dada la reflexión realizada, una relación muy fuerte entre el PIBph, la competi-tividad, las variables del Desarrollo Humano y el índice de la corrupción. • En segundo lugar, se realizó el ejercicio de MCO, para encontrar el impacto promedio de cada indicador sobre el PIB per cápita. El enfoque de MCO permitió encontrar estimadores que miden el impacto promedio de cada variable sobre el PIB por habitante. Se estimó el modelo citado, así: PIBph = f (IGC, EVN, EDU, IPCo). PIBph = α + β0 IGC + β1 EVN + β2 EDU + β3 IPCo Dónde: PIBph: Producto Interno Bruto por habitante, IGC: Índice Global de Competitividad EVN: Esperanza de Vida al Nacer EDU: Índice de Educación de Naciones Unidas IPCo: Índice de percepción de la corrupción βi: Los respectivos coeficientes. Se utilizó un modelo doblemente logarítmico que repre- senta las elasticidades pertinentes, quedando la ecuación de la siguiente manera: 58 Colombia, Corea del Sur y Malasia Log(PIBph) = Log(α) + β0 Log(IGC) - β1 Log (EVN) + β2 Log(EDU) + β3 Log(IPCo) Y los coeficientes encontrados con estadísticos, R2 y proba- bilidades, significativas: Log(PIBph) = -5,639 + 2,159 IGC + 2,184 EVN + 0,557 EDU + 1,586 IPCo Sobre la base conceptual y teórica expuesta a través de la investigación realizada en ese momento, el Modelo utilizó como variables explicativas los cuatro índices ICG, EVN, EDU e IPCo, mientras que en una segunda instancia se excluyó el Índice de Competitividad Global –ICG-, lo cual permitió ampliar el tamaño de la muestra de las economías a 169 países y testear exclusivamente el poder explicativo de las variables de desarrollo humano y la institucional. El análisis detallado de los dos países analizados Corea del Sur y Malasia –países que fueron incluidos en la base de datos original- corroboran los resultados generales de la primera etapa de la investigación en su análisis de cross-section, pues tanto Corea del Sur como Malasia alcanzaron desde muy temprano en su proceso de industrialización y crecimiento del PIB por habitante, elevadas mejoras en sus indicadores de desarrollo social. Parte II Sobre la naturaleza y causas de las brechas «No existe un país subdesarrollado condenado por la escasez de sus recursos. Muchas naciones ricas lo fueron. El mundo se divide entre países bien gestionados o pobremente gestionados» –Peter Druker– 61 Capítulo 2. Las políticas sectoriales aplicadas «La globalización –en forma de crecimiento basado en las exportaciones- contribuyó a sacar a los países del Este Asiático de la pobreza…. Estos países gestionaron la globalización: fue su capacidad para sacar partido de la misma, sin que ésta se aprovechara de ellos, lo que explica su éxito». –Joseph Stiglitz (2006)— 2.1 Los procesos de desarrollo de los países analizados Como se señaló desde la Introducción de este libro, el cambio en la estructura de la producción de una economía, en que los sectores y productos complejos que contienen los mayores valores agregados en conocimiento ganan participación porcentual dentro del conjunto, son un claro indicador de su nivel de desarrollo. Igualmente, se debe recalcar que los sectores de mayor dinamismo en el comercio internacional son aquellos cuyos bienes se fabrican con tecnologías más complejas, pues las elasticidades ingreso de este tipo de productos son elevadas y sus elasticidades precio bajas, es decir que la demanda de estos bienes complejos responde positivamente y de manera más que proporcional a aumentos en el ingreso promedio de las economías y presentan disminuciones en la demanda menos que proporcionales ante aumentos unilaterales en sus precios. Al ser complejos y por lo tanto menos competidos que 62 Colombia, Corea del Sur y Malasia los bienes producidos por el gran número de países atrasados que existen en el mundo, la demanda de este tipo de productos no presenta caídas muy fuertes ante aumentos de sus precios, dependiendo claro está del grado de competencia en que se encuentre el mercado del determinado bien. Los productos agrícolas que producen la mayor parte de los países intertropicales, es decir los más de 140 países de América Latina, Asía, África y Oceanía, entre los cuales se encuentran Malasia y Colombia, tienen este tipo de elasticidades ingreso menores a la unidad en los mercados internacionales, particularmente, en los de los países desarrollados y en los emergentes, pues en ellos a medida que aumenta el ingreso promedio, los habitantes van sustituyendo el consumo de bienes perecederos de origen agrícola, por el de bienes durables o semidurables, como autos, electrodomésticos, muebles, motos, vajillas o calzado y en etapas superiores de desarrollo, por electrónica sofisticada y servicios culturales y de entretenimiento como el arte y el turismo. Llama la atención en este punto de los focos de negociación de Colombia en su TLC con Corea, que […]después de cuatro rondas y tres mini rondas de negociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) ….., Colombia no se siente satisfecha con las ofertas del país asiático para abrir su mercado de alimentos, que es uno de los intereses ofensivos colombianos. El tema agropecuario en la negociación «ha sido muy difícil», reconoció el jefe del equipo colombiano, Santiago Pardo, particularmente en carnes y lácteos (Portafolio, 2011). Basta con observar el mapamundi para ver que la oferta de productos tropicales agrícolas de Colombia, país que se encuentra a más de 16 mil kilómetros de distancia de Corea del 63 Sus políticas industriales-1970-2012 Sur, difícilmente competirá en productos agrícolas estándar de tecnología blanda, con países de similar o aún mayor desarrollo agrícola y geográficamente muy próximos a Corea del Sur, tales como Filipinas —1,7 mil kilómetros—, Malasia —4 mil kilómetros—, Vietnam —3 mil kilómetros—, Tailandia —4 mil kilómetros— o Brunei, Laos, Camboya, la parte sur de China, India, Sri Lanka y otra gran cantidad de países del Asia y África, que compiten con ventaja geográfica y aún tecnológica, en los mismos productos que Colombia intentará a exportar desde esos 16 mil kilómetros de distancia. Consecuentemente, para competir con mayor dinámica en los diferentes mercados con los que se han firmado los TLC, como con Corea del Sur, Colombia tendría que producir bienes manufacturados o agroindustriales con mayor valor agregado en conocimiento y mayor complejidad, pues como lo señalan Hausmann, Hwang y Rodrik (citado por Ocampo, 2011), la […] calidad o contenido tecnológico de las exportaciones es un determinante fundamental del crecimiento de los países. Los países especializados en exportaciones con alto contenido tecnológico tienden a crecer más rápidamente, seguidos por aquellos en que predominan exportaciones de media y baja tecnología, en tanto que los países con estructuras exportadoras basadas en recursos naturales tienden a crecer más lentamente. Adicionalmente, los productos manufacturados de mercados dinámicos no sufren las volatilidades de los precios de las materias primas. Las bonanzas como las minero-petroleras son de corto alcance pues además de ser recursos no renovables, con explotaciones que pueden causar graves daños ecológicos, sólo sobreviven mientras duran los excesos de demanda — China e India— o existen restricciones en la oferta —OPEP 64 Colombia, Corea del Sur y Malasia o regulación de la producción de petróleo en EE.UU.—. Estas distorsiones del mercado, generan coyunturales períodos de elevados precios de las materias primas, los cuales no perduran. Además, al ser bienes no renovables los productos minero petroleros comprometen el futuro de las nuevas generaciones, pues generalmente se agotan rápidamente. Cabe señalar también, que las especializaciones indus- triales de maquila como las que existieron en el Norte de México, con exportaciones de alto componente importado y sin desarrollos tecnológicos internos de los sectores vinculados, al no generar demandas derivadas locales significativas, sin encadenamientos adelante ni atrás, tampoco incentivan los procesos de investigación y divulgación de conocimiento ni los vectores de arrastre tecnológico, siendo por lo tanto sectores que en síntesis, en el mediano plazo, al igual que los recursos no renovables, tampoco promueven el desarrollo económico sostenible. Precisamente, los productos maquilados de elevados componentes importados no fueron las especializaciones de los casos exitosos en estudio: Corea del Sur y Malasia. 2.1.1 El proceso de desarrollo en Corea del Sur La península de Corea fue una nación independiente durante gran parte de su larga historia hasta 1905, año en el cual fue ocupada por Japón, tras la guerra ruso-japonesa. En 1910, Japón anexó formalmente toda la península Coreana y solo acabó su ocupación en 1945 al finalizar la segunda guerra mundial, con ocasión de su rendición ante los Estados Unidos. Posteriormente, en el contexto de la guerra fría que se instauró al finalizar este segundo conflicto mundial, 65 Sus políticas industriales-1970-2012 en 1950 estalla la guerra de Corea, en la cual la Unión Soviética y los Estados Unidos intentan consolidar un solo país alineado a uno de los dos bandos. En esta guerra, Corea del Sur es apoyada por EE.UU. y la ONU, mientras Corea del Norte recibe asistencia de las dos grandes potencias comunistas, la Unión Soviética y la China. (Blogs Corea del Sur Puente al Futuro, 2014). Al no haber un triunfo claro de ninguna de las partes en conflicto, las dos potencias apoyaron la división de la península en dos países separados por el paralelo 38, quedando al norte una Corea comunista gobernada por Kim Il-Sung, dictador apoyado por la Unión Soviética y al sur una Corea capitalista, gobernada por Rhee Syngman, político educado en la Universidad George Washington, en Harvard y en Princeton. En el proceso de la postguerra se observa un desarrollo muy lento con los dos países arrasados, pero en Corea del Sur a comienzos de la década del 60, aparece un hijo de campesinos pobres, que jugará un papel trascendental en el desarrollo de este país en las siguientes décadas (1960 y 1970): el General Park Chung Hee. El General Park , hizo sus primeros estudios en la Academia Militar Coreana, pero donde realmente se forjó su espíritu favorable a la modernización del país, fue en la Escuela Militar Japonesa de Manchukuo (Manchuria), a la que ingresó en 1939 y donde obtuvo el grado de segundo teniente del Ejército japonés en 1944. (Biografías y Vidas. La Enciclopedia Biográfica en línea, 2014). En 1957 fue nombrado miembro del Estado Mayor del Ejército. El 16 de mayo de 1961 encabezó un sangriento golpe de Estado que derrocó al segundo presidente de la República de Corea del Sur: Yun Bo-seon político demócrata, 66 Colombia, Corea del Sur y Malasia graduado en Inglaterra, en la University of Edinburgh (B.A., M.A.), poniendo así fin a la Segunda República. Organizó una Junta Militar, a la que denominó Consejo Supremo para la Reconstrucción Nacional, que asumió todos los poderes ejecutivos y legislativos. Park fue nombrado Presidente de la República en 1963, tras la dimisión de Yun Bo-seon y estableció un duro régimen militar que tenía a su persona como eje de su funcionamiento, proclamándose primer presidente de la Tercera República (Biografías y Vidas, 2014). Existe consenso en la bibliografía sobre Corea del Sur, acerca del hecho de que el General Park impulsó durante los 17 años de su Gobierno (1963-1979), la modernización del país y un buen crecimiento económico y social, hasta el año de su asesinato (1979). En este periodo Corea del Sur pasó de ser uno de los países más pobres del mundo a ser una nación relativamente desarrollada. (Blogs Corea del Sur Puente al Futuro, 2014). En particular, desde 1970 los países asiáticos analizados, realizaron cuantiosísimas inversiones en infraestructura de puertos, carreteras telecomunicaciones y aeropuertos, inver- siones que se diferencian sustantivamente de la política aplicadas por Colombia en este campo. Mientras que entre 1970 y 1990, Corea del Sur y Malasia, construyeron una gran red de carreteras con: 68,4 y 13,0 de metros de vías pavimentadas por cada 100 habitantes respectivamente. Colombia para el año 2012 continuaba analizando y discutiendo la necesidad y la factibilidad de construir dobles calzadas de carreteras pavimentadas que conecten las ciudades del centro del país con los puertos. Sobre los ferrocarriles solo se realizan proyectos marginales auspiciados por las multinacionales exportadoras y tan solo existen discusiones marginales sobre la navegabilidad del Magdalena. 67 Sus políticas industriales-1970-2012 Varios presidentes de corte autoritario, ejercen el poder en Corea desde 1979 hasta 1987, año en el cual se producen las primeras elecciones democráticas del país, elecciones en las cuales se elige como presidente a Roh Tae-Woo, instaurándose la Sexta República que continua hasta la actualidad con la presidencia de Park Geun-hye, hija del General Park. En 1997, como resultado de la apertura a la libre circulación de capitales financieros de los años ochenta y noventa, durante algún tiempo números recursos llegaron al Este Asiático captando tasas de interés atractivas, pero entonces cambiaron las tasas de retorno de estos capitales y estos desaparecieron yendo a otras regiones, en la misma forma en que habían aparecido. (Stiglitz, 2006). Esta repentina fuga de capitales «golondrina» unida a una importante deuda de los chaebols impulsó una gran crisis económica y financiera en el Este Asiático, la cual afectó gravemente a Corea del Sur. Como lo señaló el Professor Keun S. Lee consultor del Merrill Lynch Center for the study of international financial services and markets, (Lee, 1998). […]el plan de rescate del FMI era un humillante golpe (humiliating blow) para la gente de Corea del Sur que habían logrado un milagro económico con una tasa promedio de crecimiento de su PIB del 8,2 % anual durante tres décadas….., así, 11 chaebols colapsaron y 10 más, de los 50 chaebols, existentes estuvieron en riesgo de quiebra. Las quiebras costaron a Corea $ 100 mil millones de dólares, uno de los ejemplos fue el del mercado automotor con la quiebra de KIA, que colapsó con $ 10,7 mil millones de dólares de deuda y 60 mil empleos en peligro (jeopardy) (Lee, 1998). 68 Colombia, Corea del Sur y Malasia En esta época, Corea del Sur continúa experimentando elevados ritmos de crecimiento con la aplicación de inno- vadoras políticas de desarrollo que se analizarán en este libro más adelante. Hoy en día, todos los indicadores demuestran que Corea del Sur está creciendo a un buen ritmo, continúa exportando cifras muy significativas, eliminó la pobreza y tiene un desempleo por debajo 3 %, y sus finanzas públicas presentan muy buenos indicadores. Por su parte, en Corea del Norte Kim Il-Sung, el dictador que gobernó el país desde 1948 al finalizar la 2da. Guerra mundial hasta su muerte en 1994. En este año asume el poder su hijo Kim Jong-Il, el llamado líder supremo, nombrado además presidente eterno. La tercera generación de líderes comunistas llega así al poder y a su muerte en 2011, su hijo Kim Jong-un, nieto a su vez de Kim Il-Sung, hereda el trono y gobierna hasta el presente. La evidente cooptación del estado en Corea del Norte que financia y permite las extravagancias y excesos de esta familia de dictadores, es conocida a nivel mundial y explica el atraso muy significativo de esta nación, en particular al compararla con Corea del Sur, país de idénticas ventajas comparativas e igual ADN en su raza. Es muy importante señalar que -como se evidenciará en los siguientes numerales- el desarrollo económico alcanzado por Corea del Sur en los años setenta, era en ese momento muy similar al de Malasia y el de estos dos países inferior, en casi todos los indicadores económicos y sociales, al de Colombia. En la actualidad, Corea y Malasia superan en todos los indicadores a Colombia, en proporciones muy significativas. 69 Sus políticas industriales-1970-2012 2.1.2 El proceso de desarrollo en Malasia “Antes de entrar en la Segunda Guerra Mundial, Japón ambi- cionaba Malasia por su destacado poder estratégico entre el Océano Indico y el Golfo de Siam, además de por sus elevados recursos de caucho y estaño que tanto necesitaban los nipones. Coincidiendo con el ataque a los Estados Unidos en Pearl Harbor, la colonia británica de Malasia fue asaltada por sorpresa”. Este país se independiza de la Gran Bretaña en 1957, diez años después de sucedida la independencia de la India (1947) y en 1963 en unión de Borneo, Sarawak y Singapur, se consolida como nación definitivamente independiente llamándose: la Federación de Malasia. Como herencia de la época colonial británica y de la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial y teniendo en cuenta su disponibilidad de tierra agrícola, bosques y recursos minero-energéticos, la economía de Malasia se orientó hacia la exportación de materias primas básicas especialmente el caucho y el estaño que desde la época colonial se exportaba al Japón y a Inglaterra (Eurasia, 1945). El nivel de industrialización de la Federación Malaya, en aquella época, era mínimo, pues promover procesos de industrialización que compitieran con las industrias ya estable- cidas en Inglaterra, no era del interés de la metrópoli, como aparentemente no es de interés de los países hoy desarrollados, el que aparezcan en el mercado mundial, otras Coreas del Sur. En efecto, durante la primera mitad del siglo XX, Malasia, al igual que Corea y Colombia, inició su desarrollo industrial por la producción de bienes de consumo de tecnologías blandas, y que en el caso de este país presentó un crecimiento lento, al punto que al finalizar la década de los 70, la manufactura –como ya se 70 Colombia, Corea del Sur y Malasia señaló- tan solo había llegado a representar el 12 % del PIB total malasio. En realidad, el proceso sustitutivo malasio no tuvo la dinámica de los procesos coreano y colombiano, economías que para el año 1970, habían alcanzado participaciones de la manufactura dentro del PIB total, superiores a la de esa economía (Corea del Sur 18 % y Colombia 21%). A diferencia de las políticas aplicadas por los gobiernos de la época en Corea del Sur y Colombia, el gobierno de Malasia si promovió fuertemente la inversión extranjera directa, la cual incluía no solo los recursos financieros y tecnológicos sino además los recursos humanos con ejecutivos de primer nivel. El incipiente desarrollo industrial malasio en los 60, fue el resultado entonces de una política de sustitución de importaciones que buscaba asimilar y aún promover la transición de la economía hacia el desarrollo urbano, implantando el instrumental proteccionista común en la época, no solamente con elevados aranceles, sino también con medidas administrativas. Entre los elementos de política económica que identifican a Malasia, está el hecho de que –desde el inicio– el objetivo central y explícito de su proceso de industrialización era el de generar empleo urbano para la población rural, que para 1970 representaba el 68% del total y al igual que Corea y Colombia, estaba en una elevada proporción en línea de pobreza. Para ello Malasia impulsó políticas de selectividad eligiendo solo algunos productos como objeto de promoción y fomento. La preocupación de una excesiva migración campo-ciudad, fue compartida por los tres países; sin embargo, Corea y Malasia decidieron resolverla de manera exógena al campo, aceptando y aun promoviendo la migración y diseñando innovadoras políticas de promoción industrial –agroindustriales y manufactureras urbanas– para incorporar y emplear así, a la población migrante 71 Sus políticas industriales-1970-2012 de los campos en proceso de modernización. Por el contrario – con la excepción de las recomendaciones del profesor Lauchin Currie en la misión del BIRF de 1951 (Currie Lauchlin, 1951) –, Colombia empezó a hablar de cordones de miseria, tecnologías apropiadas –intensivas en mano de obra para disminuir el aumento de la relación capital/trabajo en el campo– y de frenos a la migración con intentos transversales –no selectivos– de desarrollo agrícola. Algunos de estos instrumentos transversales se siguen tratando de aplicar en Colombia, aún hoy en el siglo XXI. Es importante señalar que la misión del Banco Mundial de 1951 —BIRF en la época—señalaba que «la urgencia de alcanzar la autosuficiencia (agrícola) a todo costo es de carácter emocional en algunos sectores». Y explicaba que era natural ese deseo durante la guerra cuando era muy difícil la obtención de estos productos en el mercado mundial, pero mantener esas políticas en momentos en que el país puede beneficiarse de la importación de productos agrícolas en los que Colombia no es competitivo, carece de sentido. Este y muchas otras recomendaciones hechas numerosas veces, por expertos nacionales e internacionales que no fueron tenidas en cuenta por las autoridades económicas del país, demuestran que se han cometido errores estratégicos, no por desinformación o ignorancia, sino por otros factores políticos y de intereses específico, de ciertos grupos (Currie, 1951). El éxito del desarrollo de Malasia ha sido el resultado de unas políticas favorables a la industrialización con un fuerte foco exportador, que son interpretadas y ade- cuadamente promovidas por el Malaysian Investment Development Authority - MIDA (2013). Pero es que industrialización urbana competitiva quería decir, en esa época y siempre, fábricas que sustituyen perma- 72 Colombia, Corea del Sur y Malasia nentemente trabajo por capital, –relación capital/trabajo urbano en permanente aumento– y que por lo tanto la manufactura solo puede tener un saldo neto de generación de empleo positivo, a condición de que el proceso de desarrollo industrial sea muy dinámico y la demanda por mano de obra sea mayor que la expulsada por la modernización del campo al aumentar su competitividad, mecanizándose. Para comprender la naturaleza de algunas de las decisiones económicas que se tomaron en Malasia, hay que tener en cuenta la composición étnica y religiosa de su población. Para comprender la naturaleza de algunas de las decisiones económicas que se tomaron en Malasia, hay que tener en cuenta la composición étnica y religiosa de su población. El 50% es malayo (BUMIPUTERA) y musulmán, grupo poblacional que tiene el control político y de la administración pública, pero con una participación menos que proporcional en la riqueza nacional. La etnia china y budista representa el 22 % de la población con una participación más que proporcional en la riqueza y en el sector empresarial y profesional, pero prácticamente –por el fuerte fenómeno cultural y religioso— esta etnia no adquiere poder político ni representación en la administración pública. El resto de la población en forma minoritaria, es de indios y de nativos no malasios. Desde el punto de vista empresarial durante la década de los 60, las normas legales restringieron el rol económico de los no malasios, inclusive en la creación de empresas y en su capitalización, al igual que en permisos y licencias. Esta variable también se tenía en cuenta para la inversión extranjera directa y sobre quién podía ser el socio nacional. 73 Sus políticas industriales-1970-2012 Malasia al igual que Corea del Sur, para 1970 ya había decidido que la eliminación de la pobreza era prioritaria, que esta meta solo se lograría mediante la creación de empleos urbanos y que la industrialización con enfoque exportador, era la opción fundamental para alcanzarla. Por el contrario, hasta hoy, Colombia se considera a sí misma una potencia por naturaleza y tiene grandes esperanzas en la producción y exportación de productos agrícolas tropicales que considera como de elevada demanda –sin razón técnica ninguna– en el mercado mundial. No es claro entre los economistas que impulsan la especialización agrícola, que la elasticidad ingreso de la demanda por bienes agrícolas es inferior a la unidad y que por el contrario la elasticidad precio de estos mismos bienes es superior a la unidad. Así, cuando el ingreso de los Estados Unidos, de Japón y de Europa aumentó por décadas durante el siglo XX, la demanda por los bienes agrícolas (tipo café, banano), no aumentó en la misma proporción, pero además como estos bienes son producidos por cientos de países de la zona intertropical, cualquier aumento unilateral del precio conduce de inmediato a una caída más que proporcional en su demanda. 2.1.3 El proceso de desarrollo en Colombia Colombia se independizó de España a principios del siglo XIX (1810) y durante todo este siglo estuvo expandiendo su mercado interior, alrededor del cultivo del café y la explotación del oro, productos primarios de exportación. A pesar del relativo éxito en las exportaciones de estos productos, pues durante el siglo XVIII el oro fue el principal producto de exportación de Colombia y en el siglo XIX esa situación no varió mucho. (Kalmanovitz, López, 2006, p.81), se ha conclui