Publicación: La calidad de vida laboral de los tenderos
Fecha
Resumen en español
Los tenderos de Bogotá tienen, en su mayoría, estilos de vida que no les permite disfrutar de una calidad de vida estándar. Los horarios extendidos, no tomar vacaciones, trabajar y vivir en el mismo lugar, la no escolaridad, la mezcla de las finanzas del negocio con las finanzas personales, entre otros factores, son los hechos que no permiten a los tenderos disfrutar de espacios de esparcimiento, compartir con sus familias ni superarse profesionalmente. Es por esto que en el marco del plan de la Secretaría de Desarrollo Económico de Bogotá que pretende capacitar a los tenderos de las localidades más vulnerables de la ciudad, se realizó una encuesta cuyos resultados se analizaran en este trabajo. Dentro de los resultados de este estudio se encontró que el tiempo demandado por la labor del tendero es el factor que más influye en que no pueda tener un nivel de calidad de vida estándar. Esto sumado al hecho de que la mayoría de ellos trabajan en el mismo lugar en el que residen y abren la tienda todos los días, lo cual no permite la existencia de otros espacios de esparcimiento o de realización de otro tipo de actividades.
Resumen en inglés
Shopkeepers in Bogotá have, for the most part, lifestyles that do not allow them to enjoy a standard quality of life. The extended hours of work, not taking vacations, working and living in the same place, no schooling, the mix of business and personal finances, among other factors, are the facts that do not allow shopkeepers to enjoy recreational spaces, share with their families, or excel professionally. That is why, in the framework of the plan of the Secretariat of Economic Development in Bogotá, which aims at training shopkeepers in the most vulnerable localities of the city, a survey was conducted and the results were analyzed in this document. Within the results of this study, it was found that the time that is demanded by the work of the shopkeeper is the factor that most influences the fact that they cannot have a standard quality of life. This, added to the fact that most of them work in the same place where they live, and open the store every day, does not allow the possibility of other spaces for recreation or other activities


